Hace tiempo me hice esta pregunta que obviamente lleva a un
conflicto entre dos afirmaciones bíblicas: La omnisciencia de Dios y el Libre
Albedrío. Si Dios conociera los hechos futuros entonces nosotros realmente no tendríamos
libre albedrío ya que la historia habría sido determinada desde un principio… y
si tuviéramos libre albedrío… ¿Meteríamos a Dios en un dilema al no poder
determinar un futuro concreto?
Creo haber encontrado la respuesta hace unos cuantos meses,
un tanto complicada de explicar por lo que voy a usar un ejemplo conocido.
A los principios del siglo 20 una nueva rama de la ciencia
estaba causando problemas por sus postulados carentes de lógica, la Mecánica Cuántica
era un tema de discusión.
Un físico por entonces propuso un experimento mental para
tratar de comprender mejor la mecánica cuántica, su nombre era Erwing
Schrödinger y la mayoría ya debe conocer la paradoja que lleva su
apellido.
La paradoja de Schrödinger consiste en imaginar una situación: un gato
se encuentra encerrado dentro de una caja junto con un mecanismo, el mecanismo
mide el estado de una partícula inestable que tiene 50% de posibilidades de desintegrarse
y por lo tanto otro 50% de permanecer intacta. Si el átomo se desintegrara el
mecanismo liberaría un gas venenoso que mataría al gato. De forma que el gato
tiene 50% de probabilidades de estar vivo y otro 50% de probabilidad de estar
muerto.
El dilema es que hasta que no se abra la caja el
observador no va a poder determinar con exactitud cuál es el estado del animal,
de manera que se puede hacer valida la afirmación de que el gato está vivo y
muerto al mismo tiempo hasta que se abra la caja para observar.
Ahora… ¿Qué tiene que ver esto con el título? si tenemos en
cuenta que el observador conoce los 2 únicos estados futuros posibles en el
experimento, vivo o muerto, puede elaborar un plan en base a cada uno de ellos
y reaccionar de forma premeditada. Apliquemos esto a la escala de Dios que
siendo un ser inimaginablemente superior tiene la capacidad de ver cada posible
futuro de la humanidad, incluyendo todas las decisiones posibles de cada
persona a cada segundo, conociendo de esta forma cada uno de los futuros
posibles y, obviamente teniendo un plan para cada uno de ellos. De esta forma
Él conserva su atributo de omnisciente, siendo que conoce cada posible evento
futuro que vayamos a desarrollar, teniendo acciones establecidas para cada uno
y nosotros mantenemos nuestro libre albedrío al tener un número humanamente
imposible de calcular en opciones para tomar.